WWE obtuvo una resolución favorable en la disputa legal relacionada con la conocida presentación de The Bloodline y su gesto del dedo levantado. Un tribunal federal de Arkansas desestimó con perjuicio la demanda presentada por Nathaniel Tatha-Nahandji, promotor vinculado a WCWA Wrestling, poniendo fin al caso en el tribunal de distrito.
La resolución fue firmada el 10 de septiembre de 2026 por el juez federal David Clay Fowlkes. El caso había sido presentado contra WWE y varias compañías relacionadas con los videojuegos de la empresa, entre ellas TKO Group Holdings, Take-Two Interactive, 2K Games, 2K Sports y Visual Concepts Entertainment.
El centro de la controversia era una secuencia audiovisual que el demandante aseguraba haber desarrollado anteriormente para una agrupación llamada Tier 1. Según su reclamación, determinados elementos de esa presentación habrían aparecido posteriormente en la puesta en escena de The Bloodline.
El tribunal, sin embargo, concluyó que las alegaciones presentadas no eran suficientes para sostener las reclamaciones de infracción.
¿Qué reclamaba el demandante contra WWE?
La demanda fue presentada el 30 de diciembre de 2025 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Oeste de Arkansas.
Tatha-Nahandji sostenía que había creado una secuencia audiovisual específica para Tier 1 dentro de WCWA Wrestling. Su reclamación no consistía simplemente en afirmar que era propietario del gesto de levantar un dedo.
Según los documentos judiciales, el planteamiento abarcaba una combinación de elementos: la disposición jerárquica de los integrantes, determinadas pausas, una señal iniciada por un miembro principal, el posterior movimiento coordinado de los demás integrantes y aspectos relacionados con la presentación frente a las cámaras.
El demandante argumentaba que WWE había utilizado posteriormente una secuencia similar para The Bloodline en sus espectáculos y que esta presentación también había llegado a productos de videojuegos.
El supuesto acceso de WWE fue uno de los puntos fundamentales
Para sostener su reclamación de copyright, una de las cuestiones que debía abordar el demandante era cómo WWE habría tenido acceso a su trabajo.
Entre sus argumentos aparecía un luchador independiente no identificado que había trabajado para WCWA y posteriormente habría aparecido en WWE. Según la demanda, este luchador solicitó material que podía ser utilizado para tareas de evaluación.
También se plantearon otras posibles conexiones con personas relacionadas con WWE y la disponibilidad de material de WCWA en plataformas públicas.
Sin embargo, el tribunal determinó que esas alegaciones no permitían establecer de manera suficientemente plausible que los demandados hubieran tenido acceso a la secuencia audiovisual concreta objeto de la reclamación.
El tribunal también analizó las similitudes entre las presentaciones
El acceso no fue el único obstáculo.
El juez examinó los materiales presentados para determinar si existía la similitud sustancial necesaria entre la obra reclamada por el demandante y el contenido utilizado por WWE.
La resolución señala problemas con la consistencia de la denominada secuencia de Tier 1 entre los diferentes ejemplos aportados. El tribunal tampoco consideró suficientemente establecida la copia de elementos originales protegibles necesaria para que prosperara la reclamación.
En consecuencia, determinó que el demandante no había cumplido adecuadamente con los requisitos relacionados con acceso y similitud sustancial para establecer la infracción directa de copyright alegada.
La disputa también alcanzaba a los videojuegos de WWE
El litigio no estaba dirigido exclusivamente contra WWE.
También figuraban como demandados Take-Two Interactive, 2K Games, 2K Sports y Visual Concepts Entertainment, compañías vinculadas a la producción y distribución de los videojuegos de WWE.
El demandante sostenía que la presentación cuestionada también había sido utilizada dentro de los videojuegos, por lo que sus reclamaciones alcanzaban tanto a las apariciones de The Bloodline en la programación de WWE como a su representación en productos interactivos.
El caso fue desestimado con perjuicio
Este es uno de los puntos más importantes de la resolución.
El tribunal concedió la moción de los demandados para desestimar la demanda por no presentar una reclamación jurídicamente suficiente y ordenó que el caso fuera desestimado con perjuicio. También declaró sin objeto la solicitud del demandante para presentar una primera demanda modificada.
El juez explicó además que había revisado la propuesta de demanda modificada y consideró que no aportaba detalles adicionales capaces de solucionar las deficiencias identificadas.
Por eso decidió no permitir que el mismo procedimiento continuara mediante otra modificación de la demanda.
Una desestimación “con perjuicio” significa, en términos generales, que el demandante no puede simplemente volver a presentar ante ese tribunal la misma reclamación como si el caso comenzara nuevamente. Eso no equivale necesariamente a decir que todas las posibles vías procesales imaginables desaparecen; por ejemplo, las decisiones judiciales pueden estar sujetas a los mecanismos de revisión que correspondan.
El juicio previsto ya no será necesario
Antes de esta resolución, el proceso todavía tenía varias fechas importantes por delante.
Se había previsto una conferencia de conciliación para el 26 de octubre de 2026, mientras el litigio continuaba avanzando hacia una posible fase posterior.
La desestimación cambia ese escenario: al cerrarse el procedimiento en el tribunal de distrito, WWE y las demás compañías demandadas ya no tendrán que defender estas reclamaciones en un juicio dentro de este caso tal como estaba planteado.
¿Qué significa la decisión para The Bloodline?
Desde la perspectiva de WWE, desaparece por ahora esta disputa judicial sobre la utilización de la presentación asociada con The Bloodline.
El tribunal no necesitaba decidir quién “inventó” genéricamente el gesto de levantar un dedo. La cuestión jurídica era más concreta: si las alegaciones sobre la secuencia audiovisual protegida podían sostener una reclamación de infracción de copyright y otras reclamaciones planteadas en el caso.
La respuesta del tribunal fue negativa.
Esto es especialmente relevante porque The Bloodline se convirtió en una de las agrupaciones centrales de la programación de WWE durante los últimos años, con Roman Reigns como figura principal de la etapa que popularizó el gesto de reconocimiento del grupo.
Una disputa que comenzó en 2025
El expediente muestra que la demanda fue presentada el 30 de diciembre de 2025. WWE y los demás demandados presentaron posteriormente una moción para desestimar el caso.
El tribunal celebró argumentos orales el 1 de junio de 2026 y durante los meses siguientes continuaron diferentes movimientos procesales.
Finalmente, el 10 de septiembre, el juez David Clay Fowlkes emitió su decisión: concedió la moción de los demandados y ordenó la desestimación con perjuicio.
De esta manera, una disputa que podía haber continuado durante los últimos meses de 2026 termina en el tribunal de distrito sin llegar al juicio que se contemplaba anteriormente.

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