WWE celebró una nueva edición de Friday Night SmackDown con múltiples combates y segmentos que encaminaron las historias rumbo a SummerSlam. En uno de los momentos más importantes de la velada, se anunció que si Sami Zayn y Gunther logran una victoria en SNME, entrarán oficialmente a la lucha por el Campeonato Indiscutido.
El show abrió con un hostil abucheo para Gunther, quien acusó al gerente general Nick Aldis de envidia y de frenar su camino al título. Sin embargo, Adam Pearce apareció para poner orden y revelar una enorme noticia: si el austriaco y Sami Zayn ganan en Saturday Night's Main Event, serán añadidos a la lucha por el Campeonato Indiscutido en SummerSlam. La tensión explotó cuando Cody Rhodes interrumpió para exigir venganza por los ataques previos del "Ring General", pactando un mano a mano individual para el evento estelar.
El choque estelar inició con un ataque de Rhodes antes de que sonará la campana. Gunther tomó el control castigando con saña la pierna izquierda de su rival, pero "The American Nightmare" resistió y respondió con un Cody Cutter y un sorpresivo Pedigree. El panorama se tornó aún más tenso con la aparición de CM Punk en ringside para apoyar a Cody, nivelando las cargas en un combate sumamente físico donde ninguno cedía terreno.
Cuando Rhodes aplicaba una Figure Four Leglock, Sami Zayn irrumpió para destrozar a CM Punk contra la mesa de comentaristas. La distracción fue fatal; al intentar atacar a Zayn, este estrelló a Cody contra el poste, provocando la descalificación de Gunther. Tras el final, el ring se transformó en una auténtica zona de guerra donde los cuatro luchadores se enfrascaron en una brutal trifulca que los oficiales no pudieron detener, cerrando el programa en un caos absoluto.

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