A principios de este mes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos alcanzó un acuerdo preliminar con Live Nation en una demanda antimonopolio. El acuerdo modificaría la forma en que Live Nation, propietaria de Ticketmaster, negocia los contratos de venta de entradas. Sin embargo, más de 30 estados están rechazando este acuerdo por considerar que las disposiciones recogidas en el documento siguen siendo insuficientes.
No obstante, existe un detalle que ha llamado mucho la atención. Y es que, según informa Wall Street Journal, el director ejecutivo de TKO, Ari Emanuel, se puso en contacto con el presidente Donald Trump para decirle que el caso debía resolverse. El informe señala que Trump comenzó a hacer llamadas preguntando por qué el caso no se había cerrado. Finalmente, el 5 de marzo se firmó un acuerdo.
Cabe recordar que Emanuel, al igual que Mark Shapiro, otro alto cargo de TKO, formó parte del consejo de administración de Live Nation antes de dimitir en 2021, al considerar que sus funciones en Endeavour creaban una dirección interconectada ilegal. Un detalle que no ha pasado inadvertido para la opinión pública, que no ha tardado en acusar a Emanuel de favorecer a una empresa con la que tuvo una estrecha relación.
Este malestar ha llegado a instancias mucho más altas. Y es que, Arun Subramanian, el juez que preside el caso, criticó la forma en que se alcanzó el acuerdo, calificando de "totalmente inaceptable" que se le dejara al margen hasta poco antes de que se anunciara.
En cuanto al acuerdo en sí, los términos del mismo permiten que los recintos utilicen múltiples proveedores de entradas, en lugar de permitir que Ticketmaster establezca contratos exclusivos, y también acuerdan limitar las comisiones de servicio al 15%. Sin embargo, y aunque estas medidas favorecerían la competencia y la reducción de los costes abusivos, podrían tener un impacto real demasiado pequeño, motivo por el cual muchos estados insisten en que se endurezcan todavía más.


No hay comentarios:
Publicar un comentario